Ya he hablado en alguna ocasión de las pruebas de relevos, y los que me conocen saben que es una de mis pruebas preferidas. Me gusta por la sensación de compañerismo, porque se comparte ilusión, porque el triunfo no es de uno sólo, es de tres, porque aunque corres sólo, NO compites sólo, por la emoción de la salida masiva, la baliza del espectador, la última posta entrando a meta...
Este año puedo estar contenta de la cantidad de relevos que vamos a poder correr. El primero de los tres de Liga Norte tuvo lugar el pasado sábado 10, en Monte el Nuevo, un plano muy técnico, que los del COV estrenaron hace un par de años y que este han querido volverlo a usar y celebrar su 25 cumpleaños. Ausencia absoluta de desnivel, muchos verdes, pocas referencias "seguras", habría que andarse con ojo, y la verdad es que los recorridos no fueron para menos. En calidad de primera posta tomé la salida decidida a disfrutar de la carrera y a intentar cometer el menor número de errores posibles. Pero ya se sabe que de lo dicho a lo hecho hay un trecho. Golpe en la primera baliza. Menos mal que una ya lleva corriendo por el bosque unos añitos, lo que me sirvió para no perder excesivo tiempo en el primer error, y lo que me hizo aprender la lección: pies de plomo al elehir la ruta, buscar referencias claras a la mínima duda.
Y aunque mi carrera no fué de las mejores que he hecho, y cometí varios errores, acabé con la sensación de no haber perdido excesivo tiempo. Sale la segunda posta, Isa, super Isa, y me voy a comentar a Carmén los últimos consejos tras haber experimentado el recorrido: cuidado con los verdes, hay pocas referencias, asegurate, talona...
Cuando el sol iba cayendo, y casi todas las categorías habían acabado (super éxitos de veteranos B, gran estreno ne relevos de nuestra cantera, acabaron una carrera en un plano muy técnico al que no están acostumbrados, ¡ole!, y muy cerquita se quedaron los Hombres-Senior) allí estabamos Isa y yo viendo como carmen pasa por la baliza del espectador-¡vamos a recibirla!. Y es que si hay una cosa que motiva en los relevos es que tus compañeros te estén esperando para correr juntos ese sprint final, sea cual sea el resultado.
¿Qué tal la carrera Carmen?-Bien. Oye, como vamos-Pues no lo se, aunque supongo que habrá entrado ya algún equipo...-¡Enhorabuena chicas!- Nuestras amigas del Tjalve nos daban la enhorabuena porque...¡habíamos ganado!
Como ya os he dicho, me encantan los relevos, entre otras cosas, por el espíritu de equipo que se hace más fuerte que nunca, y creo que no hay imagen que lo describa mejor:









